Relatos eróticos de Voyeurismo
Todo tiene un principio
A menudo las cosas ocurren por sí solas y nos muestran algo de nuestra propia personalidad que ni siquiera sospechábamos. A mí me pasó. Vivía feliz, conviviendo un piso que mi novio había heredado de su abuelo. Éramos una pareja bastante estable y nunca hasta entonces se me había ocurrido serle infiel. En nuestro bloque (de seis pisos contando el ático) había dos viviendas por planta. La comunicación entre ambas era más que evidente, porque la …