Relatos eróticos de Sadomasoquismo
Suplica
Giré la llave: - !Qué pasada! - No pude evitar decir eso en voz alta al abrir la puerta de la habitación del hotel. Estaba encantada, sabía que me tenía algo preparado para hoy y no era la primera vez que me sorprendía con una visita relámpago a un hotel pero desde luego no estaba acostumbrada a esto. La habitación no era excesivamente grande pero estaba decorada con muy buen gusto: Suelo enmoquetado, muebles de madera perfectamente pulidos …