Relatos eróticos de Voyeurismo
Una noche de perversión total en público – Parte 5
Fue el otro, mi compañero, quien se acercó y tomando las piernas del viejo las levanto hacia sus costados, de tal manera que el viejo quedo con las piernas abiertas y mi compañero en medio elevándoselas lo suficiente para que el culo del viejo quedara a su alcance, supe entonces que él iba por una penetración, me acomode en la banca de espaldas al asiento dejando que la espalda del viejo se venga encima de mi pecho, para que así abriera bien las …