Relatos eróticos de Sadomasoquismo
La disciplina
Sonó el teléfono, era la persona que menos esperaba y mas ilusión me produjo, era AmaSara, una ama que había conocido hacia tiempo y que me ofrecí a ser su esclavo pero nunca obtuve respuesta hasta este mismo día, Fue muy breve me dio una dirección y una hora y no dude en ningún momento en presentarme a esa cita. Tras un pequeño viaje me presente en la dirección que me había dado, estaba situada a las afueras de la ciudad y parecía una casa …