Primera vez metiéndome un dildo por el culo
Siempre fui una persona muy curiosa en cuanto a probar, sacarme las dudas o comprobarlo por mi mismo para tener certezas.
Una de esas dudas que siempre me rondaron la mente fue principalmente qué se sentiría estar con otro hombre, cómo sería el momento de meterla en un culo o que te la metan por el ano, entre tantas cosas que me podía imaginar, como chupar una buena poronga y que después me traten como su putita, desde temprana edad me sentía atraído por los hombres y la idea de que me rompan el culo. En mi adolescencia temprana empecé a mirar videos porno, lo descubrí por amigos de la escuela y en ese momento fue como descubrir un mundo, todo lo que veía me sorprendía o me generaba algo (preguntas, sensaciones, calentura), comencé mirando categorías "hetero" pero con el tiempo me fui tirando hacia los videos "gay", en una ocasión buscando por las páginas me encontré un video que nunca voy a olvidar, se podría decir que ese video me hizo crecer ese morbo y gusto por los hombres y las porongas (cabe aclarar que me gustan las mujeres, perdí la virginidad con mi primer novia pero siempre me atrajeron por igual los tipos) ese video en cuestión se trataba más o menos de un oficinista brasilero que al volver a su casa se bañaba, después pedía pizza y se cogía al delivery. La primera vez que vi eso quedé sorprendido y tal vez un poco enamorado del actor (activo) y su verga, era una verga perfecta a mi parecer (larga, grande, gorda, recta) me quedaba fascinado mirando eso y desde entonces siempre quise probar una verga parecida, pasaron los años y nunca me animaba, no concretaba y tampoco buscaba algo con nadie, hasta que una noche de calentura me decidí, estaba mirando un video donde salía un pasivo siendo penetrado por una verga negra, venosa y bien dura, era increíble, me calenté tanto que no aguanté y de alguna manera iba a tener una verga (aunque sea de mentira), procedí a pedir un dildo de 20 cm, color negro por una página de internet, lo enviaban a mi provincia desde buenos aires asi que iba a tardar unos días, casi a los 4 días llegó, me tomó por sorpresa porque estaba ocupado, recibí el paquete (literal) con tremenda vergüenza porque el repartidor me lo llevó hasta la puerta y el envío no era para nada disimulado, era el dildo envuelto en una bolsa negra y con la bolsa de burbujas típica para proteger el exterior, me la pasó mientras me saludaba y al agarrar el paquete se notaba demasiado que era un dildo, encima grande, no sabía donde meterme de la vergüenza pero el repartidor no dijo nada, ni una mueca, por más que era obvio y sabía lo que había ahí (habrá pensado en los pijazos que me iba a meter después).
Obviamente corrí a abrir el paquete, lo saco con cuidado y era lo que había pedido, hasta mas grande a simple vista, por primera vez tenia algo similar a una verga grande, de color que me calentaba todavía más, fui a la farmacia para comprar lo necesario, sabía que a la noche iba a probarlo. En la farmacia pregunto por lubricante, la farmacéutica (una señora de unos 50 años) me miró sorprendida, hizo un gesto con los ojos, claramente no se esperaba que le pida eso jajaj, buscó y nada, no le quedaba lubricante, por lo que para no irme con las manos vacías llevé unos preservativos (lubricados) para después, al llegar a casa pedí un lubricante por pedidos ya, me llegó al ratito y al fin tenía todo lo que necesitaba. Realmente no me aguanté las ganas de probar eso (no iba a esperar hasta la noche) asi que me fui a bañar, era excusa porque en realidad quería probar el dildo, una ducha de agua caliente, relajante, puse musica y todo para que el ambiente acompañe, una vez en la ducha comencé a estimular mi ano, por lo general soy una persona que dilata rápido, después de un par de minutos tocándome introduje un dedo, media falange, después el dedo entero mientras lo movía adentro para estimular todo, mi ano ya estaba abierto, entraban dos hasta tres dedos, ya estaba muy caliente asi que me mandé y me puse el dildo sobre mi ano, como golpeandolo de a poco (antes habia lavado bien el dildo, le puse un preservativo y lo tenía preparado, pasé a ponerme lubricante sobre los dedos y después sobre el dildo, a lo largo. Llegó el momento de meterlo, fui de a poco ayudandome con mi mano libre para abrir el ano, de golpe entró la cabeza o más y me dolió, quedé pensando en como hacerlo pero sabía que era respirar profundo, de a poco ir empujando, al hacer eso mi ano se dilató más y más, se abría como también se abria paso el dildo, ya tenía la mitad adentro (unos 10 cm), (les recuerdo que era un dildo tamaño grande, 20 cm por 5 cm de ancho). No estaba acostumbrado a que algo me entre por el culo y menos algo grande, entonces comencé a moverme de arriba hacia abajo (con el dildo adentro) a todo esto, el dildo tenia una sopapa hacia que se puede pegar a las superficies, lo pegué a la pared y simplemente me movía, la sensación era rara al principio, un poco incomodo pero con el pasar de los segundos me fui acostumbrando y ya podía meter casi todo el dildo, me faltaban quizás unos 2 cm para meterme los 20 cm enteros, estaba muy caliente y feliz por lo que estaba sintiendo, una pija grande en mi culo, llevaba unos 10 minutos en la ducha asi que para terminar cambié de posición, puse el dildo pegado al suelo y me senté encima, me agarraba de donde podía porque si me resbalaba me rompía el culo, me iba a desgarrar o algo asi pensaba, puse un poco mas de lubricante y me lo unté por el ano como si fuera manteca, mi ano nunca había estado tan abierto, era una sensación muy rica, me introduje el dildo en el ano y me senté encima, con cuidado, moviéndome de arriba hacia abajo, las piernas me quemaban porque era como hacer ejercicio, pero no me importaba, quería seguir, aumenté la velocidad y salté como una conejita por unos minutos (habrán sido 3 pero parecieron infinitos) el momento, el ruido, la sensación, todo me encantaba, estaba saltando sobre una verga grande, cada pijazo entraba hasta el fondo y al salir me ardía un poco, pero cada que entraba era lo mas rico que podría sentir.
Termino el baño y la reventada de culo que me había pegado, salí con el culo abierto y me costaba caminar porque tenia los músculos destruidos por estar agachado tanto tiempo, pero bueno, valió la pena, así fue como comencé a cogerme el culo.
Después lo seguí usando, hasta el día de hoy cada que tengo ganas me lo meto por el orto o lo chupo como si fuera una verga real.