Alfredo era un hombre de piel blanca, cejas pobladas, ojos verdes, ojeras marcadas, cabello azabache, corto y ondulado, barbilla prolija, patillas recortadas, orejas perforadas con aritos, nariz bulbosa, frente desprotegida, mejillas regordetas, labios finos, mentón redondeado, cuello corto, hombros anchos, pecho voluminoso, barriga un poco abultada, nalgas flácidas y piernas cortas. Tenía treinta años de edad y medía un metro sesenta y cinco …
Había subido al vehículo del amigo del tabernero, se había ofrecido a llevarme después de haberme follado junto a su amigo, y ahora después de dudar un poco, había aceptado a ir con él a su casa. Me había invitado a beber algo y pasar un buen rato junto a él. No eran precisamente los planes que tenía, pero después de la follada que acababa de darme junto a su amigo el tabernero, viendo la hora que era y conociéndome cómo me conocía, sabía que al …
Que, cuanto tiempo sin venir por aquí, ¿eh? Me decía echando su mano a mi entrepierna, empezando a palparme la polla y genitales, a la vez que me preguntaba si ya no me gustaba fumar puritos. Hacía ya al menos 3 años o algo más, que no había tenido ningún encuentro con el dueño de la taberna Bernardino, Ahora al no ir al instituto, iba menos por aquella ruta, además que el tabaco lo solía comprar en el estanco o lo compraba en el bar donde …
¿Qué quieres? ¿tabaco? Sí, le contesté, viendo como cerraba la puerta tras entrar él. Espera un momentito que estoy apurado, me decía metiéndose en el aseo. Vi cómo entraba todo apurado al aseo, a la vez que se iba levantando el pequeño mandil que llevaba puesto por encima del pantalón. Siendo un adolescente fue cuando empecé a fumar, iba por aquel entonces al instituto. Como les pasaba a muchos, como no tenía dinero suficiente para comprar un …
Este es un relato real de spermatron, donde nos cuenta como fueron sus inicios y como se convirtió en la putita de su primo Andrés. El siguiente relato es completamente real excepto los nombres de las personas y sucedió hace varios años cuando yo apenas rondaba los 18 años y cursaba la preparatoria, cuando mi primo Andrés, cuatro años mayor que yo y muy cercano a mí con quién compartía mucho tiempo libre, especialmente los fines de semana, dónde …