Relatos eróticos de Sadomasoquismo
Travesuras con Mariana
Tenía puesto un vestido amarillo que destacaba sus formas: insinuaba sus senos y era marcado por sus pezones, su precioso y paradito trasero. También caía el vestido que dejaba cubierta su espalda con corte en v que culminaba peligrosamente por sus vértebras lumbares. Llevaba puestas unas sandalias romanas, de esas que se trenzan a lo largo de su pierna, que dejaba ver sus hermosos y cuidados dedos. Empecé a creer que ella había empezado a …