Seleccionar Página

Relatos eróticos de Zoofilia

El mejor oral de una callejera

Publicado por Demo el · 5.311 lecturas · 3 min de lectura

Mi nombre es Demo, hoy les voy a contar mi historia. Tengo 22 años y tengo una relación estable. Comencé en la zoofilia hace a penas un año por una imagen de un manga de una cabra cojida por su amo y desde ahí mi perspectiva del sexo cambio totalmente y busqué de todo. Únicamente me llaman la atención las hembras, y pues estaba más que ansioso por probar una perra, gata o yegua. Un día que fuí a visitar a mi novia, a la entrada de su casa me recibió una linda perra color amarillo muy dócil y juguetona y rápidamente me pasó por la cabeza la idea de hacerla mía porque recién antes de salir de mi casa había visto un vídeo de zoofilia.

Cuando entre le pregunté a mi novia sobre esa perra y me dijo que era una callejera que había llegado y ya no quiso irse de ahí y que no sabía cómo hace para que se fuera. Y ahí comenzó mi plan. A la semana siguiente mi novia dijo que saldría con su familia de casa a un mandado y pensé que era la oportunidad que esperaba. Tome mi celular con la intención de grabar todo y me subí a mi camioneta y conduje hasta la casa de mi novia, en efecto no había nadie más que la linda perra afuera en la puerta, me bajé y me recibió feliz y saltando y le dije hoy te voy a hacer mía así que la atraje hasta la puerta trasera de mi camioneta cuidando que ningún vecino estuviera cerca y la subí dentro, rápidamente me subí y aceleré estaba muy ansioso y le decía a la perra que seguramente no era virgen que hoy iba a tener el mejor sexo.

Conduje hasta un parque solitario y me pasé al asiento de atrás con la perra, cerré todas las ventanas y comencé a chupar sus pezones y a tocar su rica vulva por minutos ya estaba ardiendo por penetrarla, pero lamentablemente ella no estaba en celo y cuando traté de penetrar ella no se dejaba y así estuvimos por media hora, al final le dije que si no me dejaba entrar en ella al menos me iba a hacer un oral y la tire en el sillón y lamí su vulva y sus tetas, la levanté y me puse frente a ella y abrí su hocico y metí mi pene dentro y fue la mejor sensación ella no se oponía hasta usaba su lengua y disfrute tanto como se atragantaba con mi verga, hasta que no pude más y me corrí dentro de su boca y cuando lo saqué me limpie en su cara y ella me ayudó con su lengua sin dejar una sola gota.

Le dije que en su momento la haré mía por ahora ella será mi hembra y dueña de mis mecos. Me subí el pantalón y conduje para llevarla de regreso. Estoy muy al pendiente de cuando entrará en celo y juro que volveré por ella y le voy a romper el ano y su rica vulva llenos de mi semen.

Relatos Sexys
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.