Tengo una amiga que es monja y puta a la misma vez
la conocí en el cole de mi hijo. Era la profesora de religión. La muy puta había sido monja durante siete años, y al parecer por como folla, podría decirse que en claustro se aguantó las ganas que ahora la enloquecen. Me ha contado que en el encierro religioso solamente podía acudir a la masturbación, bajo las sábanas, cuidando de que ninguna otra monja la estuviera vigilando. Muchas de las que allí estaban también se salieron de la vida …