Una experiencia inesperada
¿No has sentido nunca envidia de tu mujer? Sí, me refiero a esos momentos en que la tienes debajo, cosiéndola a pollazos, y ella húmeda, chorreante, con los ojos en blanco, ahogando los gemidos con la almohada para no dar espectáculo a los vecinos...¿No tienes la sensación de que ella se lo está pasando cien veces mejor de cómo te lo estás pasando tú? ¿No te apetecería cambiarte aunque solo fuera una vez por ella y sentir lo que se siente cuando …