Relatos eróticos de Fetichismo
Juguetes
Me quedé justo en la puerta, en silencio y sin moverme. Por la pequeña abertura, miraba a aquellas dos mujeres: una rubia de unos 35 años, pechos grandes y una bonita figura, acentuada aún más por un vestido de látex negro, ajustado y hasta sus rodillas, con una cremallera en el escote y otra que bordeaba su redondo culo hasta el final del vestido que acompañado con unas botas altas de tacón afilado la hacían tremendamente sexy; y una mujer de …